La práctica del yoga durante esta etapa tan especial en tu vida
te ayuda a ser más consciente de los cambios fisiológicos, anatómicos y
emocionales
que ocurren en tu interior. Es una gran ayuda para
soltar tensión física en los
músculos y articulaciones, pero también para liberar
emociones.
Las asanas
(posturas) adaptadas durante este periodo de gestación facilitan a la mujer
a confiar en su cuerpo y escucharlo, fortalecer el sistema nervioso y los
músculos, aliviar el dolor de espalda, el cansancio, calambres y diversos
malestares que pueden presentarse durante esta etapa.
Es una oportunidad para ser consciente de tu respiración,
ayudar a reestablecer
de forma suave una postura adecuada, para respirar mejor y
relajar tensiones.
Momento de conexión
entre tú y tu bebé, a través de la respiración la madre
conecta con su cuerpo,
pero también con el de su bebé, que se mece
rítmicamente con cada ciclo respiratorio
“Nadie nos puede enseñar a parir,
nadie puede enseñar a un bebé a nacer. Es un proceso completamente
involuntario y espontáneo. Es potente, bello y absolutamente salvaje. Sí
podemos, sin embargo, elegir ser conscientes de un proceso tan increíble
como es el embarazo, el milagro del parto y del nacimiento” (Cita Montse
Cob. Omma Prenatal”)
YOGA MAMÁS Y BEBÉS
Las clases
de yoga para mamás acompañadas de sus bebés son clases que ayudan a
incorporar a los bebés en la práctica de la madre. Las asanas (posturas)
están especialmente enfocadas a recuperar la zona abdominal y el suelo
pélvico después del parto.